Señal en vivo

0:00
/

El Presidente Gabriel Boric mantuvo reuniones con representantes de pequeñas empresas pertenecientes a la comuna de San Felipe, en la región de Valparaíso. Allí, se refirió a dos temas en particular: la sequía y la reactivación económica.

El mandatario aseguró que en el valle la situación es crítica, sin embargo, comentó que hay “parte importante de nuestros embalses a menos de 20% de la capacidad y una decisión de nuestro Gobierno es fortalecer las APR”.

Pero además el mandatario fue categórico al decir que “en Chile hay sequía y hay saqueo”.

“Tenemos una mala distribución, un mal uso de recursos del agua, por algunas actividades productivas que van en detrimento de otras, por lo tanto, lo que tenemos que hacer, y eso es parte del debate constituyente, un uso más eficiente de los recursos”, puntualizó.

Al ser consultado respecto a los planes de infraestructura hídrica que impulsará en la comuna, el mandatario aseguró “no quiero sumarme a uno más a la lista de las personas que vendieron humo y no cumplieron con San Felipe”.

Aunque en las últimas semanas dos sistemas frontales han ingresado al país, el jefe de Estado aseguró que “sabemos la situación crítica del agua en todo Chile, pese a que hemos tenido lluvias, que no se puede decir que es mal tiempo, sino que es una lluvia que necesitábamos. Seguimos teniendo un déficit hídrico tremendo, dos tercios de las comunas de nuestro país están con decreto de escasez hídrica” dijo el Presidente Boric.

De hecho, este es el décimo tercer año consecutivo de sequía en el país y el 2021 el cuarto más seco, detrás de 1924, 1998 y 2019.

A pesar de los daños que dejó el reciente sistema frontal en la zona centro sur del país, las intensas precipitaciones ayudaron a enfrentar parte del déficit hídrico. Sin embargo, no es suficiente.

De acuerdo a los últimos registros, el 2021 fue el quinto año más seco, siendo superado por las sequías de 1924, 1968, 2019 y 1998. La temporada anterior cerró con 113,9 milímetros de agua, el déficit entonces llegó a 66,7%.

Para el sábado, el déficit era de 55% y de acuerdo a lo esperado, cayeron cerca de 20 milímetros de agua. Tras el sistema frontal, el déficit a nivel país alcanza un 38%. Por lo que es importante considerar aún no termina la sequía.

¿Qué es el déficit hídrico y qué es la sequía?

Es relevante diferenciar ambos términos. Según estudio de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, se define como sequía al déficit de precipitaciones y/o caudal de ríos, es decir, hidrológica.

Por otro lado, la escasez hídrica involucra, además los eventos meteorológicos e hidrológicos, el uso que se le da al agua. Por eso entiéndase cono déficit hídrico cuando la demanda de agua es mayor a la cantidad que se tiene disponible, según un periodo determinado.

Actualmente, el norte chico y el centro sur son las zonas más afectadas con la sequía, con un déficit del 25% al 30% por región. El mismo porcentaje presenta el extremo norte entre Iquique y Antofagasta, de acuerdo a lo informado por el Gobierno en su Plan Sequía.

Sin embargo, la Dirección Metereológica de Chile anunció que tras las lluvias registradas en julio de 2022, ya se superó al mismo mes del año anterior. El meteorólogo de la DMC, Arnaldo Zúñiga, expresó que "el año pasado cayeron en torno a 0.3 milímetros en todo julio y en estos momentos llevamos más de 13, incluso alcanzando los 14".

Agregó que "este julio ha sido mucho más lluvioso que el del año pasado. El del año pasado fue de muy baja la precipitación".

El organismo también señala que entre enero y julio de 2021, se registraron 83,5 milímetros de agua caída. Mientras tanto, el presente año, hasta el 11 de julio de 2022, se han registrado 108.2 milímetros de precipitaciones, con un -33.9% de déficit.

Cabe destacar que este jueves, se espera un nuevo sistema frontal en el centro y sur del país, el que llegaría con precipitaciones entre 20 a 30 milímetros.

13 años consecutivos de sequía acumula el país, es por esto, que las autoridades realizaron un nuevo balance hídrico.

El objetivo ha sido conocer la real situación nacional frente a esta crisis y al mismo tiempo, dar a conocer cuál será la postura del Gobierno frente a la contingencia.

“Ciudades como Copiapó, La Serena y Ovalle, mantienen déficits de lluvias superiores al 90%. Mientras tanto, ciudades como San Felipe, Santiago y Rancagua, ya alcanzan el 60%”, dijo el Ministro de Obras Públicas, Juan Carlos García.

“Por otro lado, estamos muy lejos de la acumulación de nieve esperada. Los caudales de los ríos, en su mayoría, siguen por debajo de los promedios y los embalses, que si bien han aumentado, levemente, su volumen, siguen estando un 20% por debajo del promedio”.

En esta línea, el MOP junto a otros organismos estatales firmaron un convenio para aumentar las fiscalizaciones del correcto uso del agua para que el vital elemento, sea un bien común y que aquellos que vulneren la ley, cumplan con penas establecidas.

Actualmente, según el balance hídrico en total son 153 las comunas que viven con escasez hídrica a nivel nacional, equivalente a más de 7 millones de personas.

Nuestro país lleva más de 13 años de sequía con consecuencias devastadoras para varias regiones que se encuentran en emergencia agrícola y que han visto cómo se han secado lagos por completo o sufren el racionamiento del agua de consumo diario. La crisis hídrica no se ha debido solo al cambio climático – que ya es por acción humana -  sino también por la redistribución del elemento a empresas de distintos rubros.

¿Ha fallado la fiscalización? ¿Es necesario cambiar la normativa vigente? En radios regionales conversamos con el académico del Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Valparaíso, Ariel Muñoz, quien asegura que “la distribución del agua ha generado una inequidad muy grande en los territorios que a su vez ha agravado los conflictos por aguas. Para eso hay que volver a pensar en la distribución del agua. No podemos pensar que lo que ya está distribuido ya está, veamos qué se hace con el resto, porque en mucho lugares no hay un resto".

Para el Investigador del Centro de Acción Climática, si bien la que vivimos es la sequía más cruda que se ha tenido en la historia, esta podría ser una buena oportunidad para prepararnos a lo que probablemente sea el clima del futuro. “Todavía Chile no está planificando la adaptación al cambio climático. Los cambios estructurales que nos van a ayudar a no sobregirarnos ecológicamente de aquí a 10, 20, 50 años, cuando las condiciones posiblemente de población sean mayores y tengamos menos precipitación, entonces tenemos que prepararnos para eso. Y esta gran sequía también puede ser una oportunidad para ello. Estamos experimentando lo que podría ser el clima del futuro permanente”.

Revisa la conversación en extenso:

Ariel Muñoz, académico e investigador del Instituto de Geografía de la Universidad Católica de Valparaíso
Un proyecto de